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pensión de alimentos

El CGPJ crea una calculadora para calcular las pensiones alimenticias

El CGPJ crea una calculadora para calcular las pensiones alimenticias en los procesos de divorcio, nulidad o separación.

pensión de alimentosUno de los temas más espinosos y controvertidos del derecho de familia en general, es el de las separaciones, nulidad o divorcios; no solo ya por que de por sí sean temas, en general, “desagradables” de tratar por la fuerte carga emocional que conllevan y el grave perjuicio que en ocasiones genera para los hijos menores de edad fruto de esa relación frustrada; sino también por el hecho de ser temas complicados per se por la intervención de muchos elementos no jurídicos en los mismos.

Dentro de estos elementos tenemos el eterno dilema de la pensión de alimentos. La pensión de alimentos consiste básicamente en una cantidad de dinero que debe aportar el progenitor que no se va a hacer cargo de los hijos menores de edad, al progenitor que sí se va a hacer cargo de ellos, es decir, al que tiene la guardia y custodia. Dicha cantidad de dinero, en teoría, está destinada a cuestiones tales como la educación, la ropa, la manutención y demás, del hijo común menor de edad. La cantidad de dinero aportada dependerá de muchos factores tales como: la situación económica del progenitor que aporta la pensión, la situación económica del progenitor que ostenta la guardia y custodia, el nivel de vida general del que disfrutara el menor de edad antes de la ruptura familiar y el criterio de gasto que el juez estime necesario en aras del interés del hijo menor de edad.

No es necesario ser Doctor Honoris Causa en Derecho para darnos cuenta que se trata de criterios extremadamente volubles y subjetivos, que en un momento dado pueden llegar a convertirse en absolutamente discrecionales y arbitrarios, con el consecuente perjuicio para el progenitor que debe aportar dicha pensión. Es por ello que en los temas de nulidad, separación y/o divorcio, el asunto de la pensión de alimentos suele ser el que más controversias y diferencias entre las partes genera. Máxime aún cuando el progenitor que debe aportar dicha pensión es consciente de que el impago de la misma, puede derivar en un delito de abandono de familia, tipificado en el Código Penal; esta cuestión hace aún más espinoso el cálculo de la pensión alimenticia.

Por todo ello, el CGPJ (Consejo General del Poder Judicial), a través de su web, ha habilitado un sistema en forma de calculadora para calcular las pensiones alimenticias y que se encuentra a disposición del público a través de su web. Pinche aquí para obtener más información y descargar la calculadora. Este instrumento sirve como orientación para jueces, abogados, fiscales y ciudadanos en general y permite conocer, de manera aproximada, la cuantía de una pensión de alimentos, en función de los citados criterios económico-sociales del progenitor que los aporta y del hijo menor de edad beneficiario.

Este instrumento ha sido creado con la colaboración del INE (Instituto Nacional de Estadística) como respuesta a la demanda que desde el poder judicial se ha venido haciendo de una tabla orientativa para el cálculo de un tema tan delicado como las pensiones en el ámbito del derecho de familia. Gracias a este sistema, la seguridad jurídica se incrementa, junto la previsibilidad de las decisiones judiciales en este tipo de temas, además de facilitar los acuerdos extrajudiciales.

Este sistema de tablas, lleva funcionando algunos años en ciertos países de nuestro entorno con un éxito probado, países como Canadá, Noruega, Estados Unidos o Alemania. Las tablas estadísticas se nutren de unas bases que serán renovadas conforme vayan cambiando las estructuras de gasto de las familias, y en su defecto, se modificarán como mínimo, cada cinco años. Pinchando aquí, tendrán acceso a una memoria explicativa sobre cómo se ha elaborado la calculadora y unas pautas sobre su uso.

Custodia compartida

Se eliminará la excepcionalidad de la custodia compartida

El Gobierno aprueba un anteproyecto de Ley en la que se eliminará la excepcionalidad de la custodia compartida.

Custodia compartidaHasta ahora, era vox populi, que en los casos de divorcios con hijos menores de edad, los jueces, casi en un 90% de las veces, otorgaban la custodia a la madre, y que solo en algunos raros casos, concedían la custodia compartida de ambos progenitores, y aún más raro, la custodia al padre en solitario. Sin embargo, parece que el Gobierno está decidido a cambiar esta situación, modificando para ello el Código Civil, la Ley de Enjuiciamiento Civil y la Ley del Registro Civil, en este sentido, el pasado viernes 19 de julio se aprobó un anteproyecto de Ley denominado oficialmente como de “corresponsabilidad parental en caso de nulidad, separación o divorcio”, adaptando la legislación matrimonial y las relaciones paterno-filiales a las transformaciones que ha sufrido la sociedad española en los últimos años.

Entre estos cambios, el más destacado sin duda es el citado, el que eliminará la excepcionalidad de la custodia compartida, en otras palabras, la custodia compartida dejará de ser una excepción a la regla general, convirtiéndose en la regla general, frente a la custodia monoparental que pasa a ser una excepción. Para ello se va a reformar el artículo 92 del Código Civil y se introduce un nuevo artículo 92 bis; el objetivo es eliminar las rigideces que tenía el sistema de custodia monoparental (custodia solo para la madre, o en los casos más raros, solo del padre). De esta forma ahora, será el juez el que decida, siempre actuando en busca del mayor beneficio posible para el menor, el régimen más adecuado en cada caso y también determinará los aspectos y el contenido de la relación parental, sin que la custodia compartida implique, necesariamente, una alternancia de residencia de los hijos con los progenitores en periodos iguales.

El juez pedirá al fiscal un informe no vinculante y estudiará las alegaciones de las partes, la opinión y deseos del menor y el dictamen de los expertos, además de todos los aspectos relevantes para el bienestar del menor: como su edad, el arraigo social, familiar y escolar; también se tendrán en cuenta las relaciones entre los progenitores, y de éstos con los hijos, la voluntad de cada uno de ellos de asumir su papel en el cuidado del menor, y sus posibilidades de conciliar la vida laboral y familiar.

Otra de las novedades que incluirá este anteproyecto es que la patria potestad se equiparará a la corresponsabilidad parental, dejando atrás el concepto del régimen de visitas, en favor del contacto cotidiano y frecuente entre los progenitores y sus hijos. Desde ahora se dejará de hablar de guardador o custodio, o de visitas, para pasar a hablar de convivencia, régimen de estancia, relación o comunicación con el no conviviente. También se tendrán en cuenta los derechos de los hijos menores a mantener relación con el resto de sus hermanos, abuelos y/o demás parientes y allegados.

El compromiso de esta Ley, ya para terminar y resumir, es que los menores puedan crecer en un entorno donde tengan presencia su padre y su madre, ya que se considera que en presencia de ambos progenitores, el menor no tiene que pasar por el trauma que puede ocasionarle la separación de sus padres, intentando que un hecho como éste, pase desapercibido para el menor, afectando en lo mínimo posible a los deseos de ambos progenitores de finalizar su relación sentimental, ya que tampoco sería justo obligar a dichos padres a una convivencia que no desean; pero tampoco es justo que los hijos menores paguen por dicha separación, y esta Ley busca precisamente complementar ambos derechos, aunque como siempre en derecho de familia, prima el beneficio de los hijos menores de edad sobre el de los progenitores.